Una de las preguntas más frecuentes que recibo es si me preocupa una u otra circunstancia en la economía o en la geopolítica como sucede ahora con la guerra de Irán. Mi respuesta más reciente es que lo que realmente me preocupa hoy en día es la falta de entendimiento y proselitismo sobre la gran ventaja que representa el capitalismo sobre cualquier otro modelo económico.

Conforme se acercan las elecciones de noviembre uno de los temas más controversiales es el auge que está tomando el socialismo en Estados Unidos y, en general, el mundo occidental. Se autodenominan “Democratic Socialist of America” y, según su página de internet cito: “El capitalismo es un sistema diseñado por la clase propietaria para explotar al resto de nosotros en beneficio propio.” Continúa diciendo: “Queremos ser propietarios colectivamente de los principales motores económicos que dominan nuestras vidas, como la producción de energía y el transporte. Queremos conseguir reformas “radicales”, eliminar a la policía y reinvertir esos recursos en las comunidades. (Liga al final).

Estoy convencido que, dependiendo la generación en que uno nace, la perspectiva sobre el lugar que el gobierno debe ocupar varía significativamente. Aquellos que vivieron beneficiados o perjudicados de un sistema no pueden tener la misma opinión. El problema que veo no radica en los ideales sino en la realidad de esos ideales puestos en práctica. En otras palabras, el problema es el ser humano y, por esta razón, un sistema resulta mejor que otro al utilizar medios que premian y castigan ciertas acciones. Por ejemplo: resulta sumamente difícil encontrar una instancia donde el gobierno opere de manera más eficiente que la de un particular. Pensar que es una buena idea que el gobierno se apodere y controle los motores económicos resulta bastante distante de la realidad que vemos hoy. Hace algún tiempo escribí sobre los miles de millones de dólares invertidos en un tren rápido en California y seguimos sin tener uno. Por el contrario, Florida permitió a una empresa realizar la inversión con fines de lucro y tienen ya un gran sistema operando entre ciudades importantes.

Lo preocupante es la desconexión que existe entre la nueva generación de políticos de izquierda y la realidad no solo económica sino de la naturaleza humana. Ojalá fuera algo distante lo que escribí acerca de los demócratas socialistas. Es una realidad y hay, hoy en día, gente siendo votada para ocupar puestos en el gobierno con esta mentalidad. Para muestra tenemos al alcalde de Nueva York o la alcalde de Seattle quien abiertamente busca eliminar a la policía mientras los ciudadanos sufren del descontrol en las calles.

En conclusión, entiendo que hay gente enojada con el sistema y quieren un cambio. Entiendo también que parezca injusto que haya ricos muy ricos y pobres muy pobres. Sin embargo esto no quiere decir que la respuesta está en deshacer todo para empezar de nuevo y eso es lo más peligroso que está pasando. La gente se está alineando con esta ideología pensando que solamente perjudica a los muy ricos y los hace “pagar” por esa injusticia. La realidad es que todos terminan perjudicados y, lo único que realmente cambia es quién termina controlando la economía. China es un gran ejemplo. Cuando necesitan crecimiento, abren sus puertas al mundo. Cuando piensan que es suficiente, las cierran y terminan encarcelando y, a veces desapareciendo, a quienes no acatan el nuevo orden. (Les recomiendo el libro: Red Roulette por Desmond Schum quien lo explica mejor que yo). El capitalismo da libertad mientras que el socialismo restringe. El capitalismo ofrece oportunidades mientras que el socialismo define lo que se necesita y lo que no. Los países en vías de desarrollo (tercer mundo en otras épocas), saben muy bien lo grave que es dejar que el gobierno tome control sobre los recursos mientras que en Estados Unidos la gente apenas comenzará a tener una pequeña muestra.

https://www.dsausa.org/about-us/what-is-democratic-socialism/